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10 de noviembre de 2017

El oxímoron del comportamiento

El oxímoron de la vida.
¿Qué es un oxímoron? Es la combinación [...] de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido, esto por el DLE de la RAE. Aquí, con un sentido figurado, me refiero a dos o más paradójicas y controversiales creencias, corrientes de ideas, opiniones, críticas, prácticas y prédicas, pensamientos, acciones, consejos, recomendaciones, sugerencias, etcétera, que, cuando yuxtapuestas (que ocurre a menudo en la sociedad), y a pesar de ser, como mencioné, contradictorias, dan como resultado una nueva interpretación, a mi consideración, en este caso, absurda, irracional, infundada, incluso, lela; un nuevo sentido, por mejor decir, un sinsentido.

Y quiero comenzar, por supuesto –porque esto no es más que un pseudo-diario– con contextos misóginos. En mi limitado grupo de conocidos, siempre he observado la siguiente situación: féminas y varones (como sería obvio), estos últimos, con gusto intenso y atroz (en su cuarta acepción) por las primeras, prorrumpen, con comicidad y aberración, comentarios ofensivos y perjuiciosos (que como detallo en mi escrito sobre el feminismo, son aceptados y hasta atrayentes para algunas mujeres; lo cual, en mi opinión, es comprensible, por muchas causas) sobre estas, pero, PERO no en su presencia; es decir, no son claros ni directos para estas cosas, en otras palabras, cobardía, mariconada. Como consecuencia, son buenos amigos, salen, se divierten juntos, se atraen (eso tiene que ver con una condición neurobiológica), hasta se ofenden amicalmente (aunque no con frases de tanto calibre); sin embargo, a las espaldas, en privado, los varones las menoscaban. Ahora, imagino que estas personas de sexo femenino, en muchos casos, conocen sobre tales dichos, aun así, prefieren hacer oídos sordos a estos juicios y pareceres.

El oxímoron está en esas dos acciones opuestas, en que, como un acto más de hipocresía social, mientras los insultos no sean dichos en presencia mujeril, una relación humana, de este tipo, puede permanecer y seguir, como si estas acciones y ocurrencias no se dieran. Se acepta el hecho de que se hable mal de uno, en cuanto no se mencione en frente de uno. Por otro lado, si esto último llegase a ocurrir, y aunque sea dicho con rasgos de sinceridad (incorrecta claramente) por alguien, sería intolerable (mas sí fuese aceptado si fuese dicho por especiales) y, casi seguro, rompería circunstancias sociales y de amistad. Todo esto es normal en la sociedad del día a día, y no solo en la circundante, sino en la humana, en general, pero solamente.

Hay gente que, tal vez, está pensando que prefiere continuar viviendo a sabiendas de esas consideraciones, siempre y cuando no las escuche abiertamente, porque eso arruinaría la amistad y el placer de la compañía de tal o cual persona. Al mismo tiempo, se ve muy mal ser directo; es mejor ser hipócrita y falso, en vez de ser transparente.

Lamentablemente, esto lleva a la segregación de ciertos individuos que comparten otros tipos de creencias. Pero no, el mundo tolerante, abierto y de aceptación no tolera ni acepta ni abre la mente para compartir creencias sino las propias. Desde luego, todos estos accidentes sociales, para mí, están dentro de esas diferencias que deberían ser toleradas y aceptadas; así que todo marcha bien respecto a la comprensión de otros seres humanos.

Seguramente seré culpado por no contradecir nada ante este tipo de personas oxímora, y a lo cual respondo que procuro frecuentarlo poco, porque si no lo hiciere en absoluto sería, probablemente, tachado de intolerante (ja, ja); y creo, también, que allí ya hay otro oxímoron.

Algunos pocos ejemplos adicionales: hay muchos ejemplos relacionados con la intolerancia, la discriminación, la inclusión. Lugares comunes de la “progresía”, esa cultura parcial.

– Persona obesa, con sobrepeso o consumista; ambientalista.
– Amante “churrasquero”, animalista.
– Juicio neutro a todos, excepto a mi grupo social cercano.
– Dios bendiga a mi grupo (etnocentrismo) y los demás que queden a su suerte.

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