Hitler fue un ser humano, lo que hizo no lo
fue.
12:46 AM
Fui a la
casa de mis arrendadores esta noche a una fiesta pre-salida. Probablemente era
el único hetero allí, pero nadie se dio cuenta. Charlé con homosexuales toda la
noche y la mayoría no noto que yo no lo era, y seguro pensaron que era un
puritano. Para mí, lo homosexuales igual que todos y no me siento incómodo
cuando estoy con ellos. Cuando estuve en prisión, viví en celdas negras de 20
pies por 20 pies con 8 literas. Me acostumbré a vivir de esa manera. De hecho,
aprendí a apreciar la oportunidad de poder observar el interior de cómo otro
tipo de personas actúan cuando creen que están entre los de su tipo, y les
puedo decir que es muy diferente.
Había cuatro pandilleros en aquella celda y escucharlos hablar sobre tiroteos
desde autos como si yo no estuviera allí fue revelador.
La apreciación de su cultura callejera me permitió ver cómo podían hacer cosas tan malévolas, incluso si ellos se percibían a sí mismos como gente buena y de valor. Se llama deshumanizar a la víctima (o desasociarla de la realidad). La parte impactante es que nosotros llamamos comportamiento antisocial cuando hombres de color de zonas marginales lo tienen y comenten crímenes, pero lo llamamos comportamiento normal de adaptabilidad cuando ciudadanos obedientes de la ley deshumanizan a criminales, terroristas o agresores sexuales (y en la historia, los esclavos, los judíos y los gitanos). Pero los dos son el mismo comportamiento psicológico. Entonces aprendí a reconocer la deshumanización por lo que era y trato de no cometerla bajo ninguna circunstancia; he tenido considerable éxito la mayor parte de las veces. Aún tiendo a deshumanizar a la gente con sobre peso y a los policías, todavía trabajo en mejorar eso. Los homosexuales y la gente de color no me molestan en absoluto, excepto cuando deshumanizan a otros. Sí, me sorprende escuchar a hombres homosexuales hablar mal de los heterosexuales o las mujeres. Quiero decirles: “Oye, espera un minuto. Los acusas de ser malos porque te tratan con desdén y no aceptan tu estilo de vida, y luego los desdeñas tampoco aceptas los suyos. ¿Qué sentido tiene?”
La apreciación de su cultura callejera me permitió ver cómo podían hacer cosas tan malévolas, incluso si ellos se percibían a sí mismos como gente buena y de valor. Se llama deshumanizar a la víctima (o desasociarla de la realidad). La parte impactante es que nosotros llamamos comportamiento antisocial cuando hombres de color de zonas marginales lo tienen y comenten crímenes, pero lo llamamos comportamiento normal de adaptabilidad cuando ciudadanos obedientes de la ley deshumanizan a criminales, terroristas o agresores sexuales (y en la historia, los esclavos, los judíos y los gitanos). Pero los dos son el mismo comportamiento psicológico. Entonces aprendí a reconocer la deshumanización por lo que era y trato de no cometerla bajo ninguna circunstancia; he tenido considerable éxito la mayor parte de las veces. Aún tiendo a deshumanizar a la gente con sobre peso y a los policías, todavía trabajo en mejorar eso. Los homosexuales y la gente de color no me molestan en absoluto, excepto cuando deshumanizan a otros. Sí, me sorprende escuchar a hombres homosexuales hablar mal de los heterosexuales o las mujeres. Quiero decirles: “Oye, espera un minuto. Los acusas de ser malos porque te tratan con desdén y no aceptan tu estilo de vida, y luego los desdeñas tampoco aceptas los suyos. ¿Qué sentido tiene?”
De hecho,
he intentado decirles esto a los homosexuales, pero todo lo que logré es que me
echaran de sus círculos. Me he vuelto un enemigo sujeto a toda discriminación.
Creo que si hubiera algo que pudiera cambiar sobre la naturaleza del hombre
sería esa habilidad de ver a los demás como indignos de la propia empatía, sea
cual fuere el motivo. Siempre he expresado que si alguna vez tuviera que herir
a alguien para proteger mi vida, o la de un ser querido, lo haría con empatía
hacia esa persona. Dudo que algún día tenga que hacerlo, pero si tuviera que
hacerlo, lo haría con compasión. Cuando vivía en Seattle, alguien robó la bicicleta
que usaba para ir a trabajar. El único sentimiento que tuve hacia el ladrón
(que nunca fue hallado) fue pena. Solo imaginen qué tipo de estado mental se
necesita para robar algo de otra persona y no sentirse mal al respecto. Es un
estado lamentable que no se lo deseo a nadie. Todas las personas son seres
humanos, es una de las lecciones más importantes que Cristo intentó enseñarnos.
Hitler tuvo corazón y
sentimientos humanos. Me compunge escuchar a cristianos y líderes cristianos,
peor aún al líder de un país, declarar que una persona o un grupo de personas
son malvados y que deberían ser aniquilados en el nombre de Dios. No obstante,
nuestro gobierno, igual que todos los gobiernos, hoy y durante toda la
historia, requieren un némesis para justificar su necesidad de poder. Una cosa
que aprendí muy bien en presión es que la mejor y única protección que una
persona tiene es su ser, sus amigos y su familia.
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Se te agradecerá en demasía y espero que todo lo que desees lograr se haga realidad en la brevedad posible.
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