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23 de octubre de 2016

Mis citas favoritas: Poliantea - Marco Aurelio Denegri

Hace algunos meses pude, al fin y por fin, adquirir un par de libros de Marco Aurelio —polígrafo autodidacta (no necesita mayor descripción)— y, como me lo esperaba, quedé fascinado con la profundidad de los conceptos puestos en manifiesto en dichos textos, que considero han de ser leídos por todo aquel que esté dispuesto a inocularse con la bienhaciente e inocua cultura humanística que tanta cura y sanación le brinda a nuestra manera de pensar. Y como digo últimamente, que nos permite comprender nuestra sociedad y a cada uno en cuanto a ser humano.
Portada de «Poliantea» por MAD

Así, les presento mis citas favoritas del libro «Poliantea», por Marco Aurelio Denegri:

Sobre las ideas y las creencias:

«Señala Marías con razón que las ideas y las creencias se confunden fácilmente, porque cuando una creencia se formula, parece una idea.

«Pero, en realidad, las verdaderas creencias no se formulan; de ellas no tenemos ni idea.»

«Nuestra vida está fundada sobre creencias; las creencias son el subsuelo de nuestra vida; las creencias cimientan nuestra existencia; contamos con ellas, estamos en ellas, nos sostienen. Cuando fallan, cuando entran en conflicto, cuando nos faltan, porque no estamos en ninguna respecto a alguna realidad, entonces nos percatamos de ellas, reparamos en ellas, las formulamos y empiezan a funcionar como ideas. Es decir, nos ponemos a pensar para tener alguna idea que supla la creencia y nos permita de nuevo saber a qué atenernos.»

«Los que están tranquilamente instalados en una creenciadesconocen la necesidad de contender y el afán de cuestionar. Carecen de ideas y lo único que tienen es una creencia (o más de una) que los tiene o que los sostiene.»

«Dicen que el ser humano es un ser pensante. Pues bien: el hecho de que no piense, de que no tenga ideas, lo deshumaniza, lo indignifica, lo disminuye y rebaja, lo animaliza.»

Sobre la vida como representación:

«Desenmascarar es quitar la máscara, y, figuradamente, revelar la verdad de algo, o dar a conocer tal como es moralmente alguien, descubriendo los propósitos, intenciones y sentimientos que procura ocultar. En tal sentido, máscara se toma en mala parte y equivale a falsedad o falsificación y es así mismo sinónimo de mentiraengañoimpostura y farsa

«La profundidad anímica y espiritual de la mayor parte de las personas es la de un charco. Imaginársela oceánica es muy disparatado.»

«Mientras que el neurótico tenga un local —su casa—, y un público —su familia—, es muy difícil y acaso imposible que se desneurotice.»

Sobre amar a más de una persona al mismo tiempo:

«Distingo entre el sentimiento amoroso y la pasión amorosaEsta última es propia del enamoramiento y el erotismo. Es ganosa, apetente y posesiva. El sentimiento de amor, en cambio, se compone de afecto, ternura y cariño; y también comprende, claro es, la atención dilecta para con nuestra pareja y el cuidado y la preocupación por ella. Consiste, además, en procurar que la persona amada alcance lo que se juzga su bien. Por bien debemos entender el desarrollo de la personalidad del otro, su enriquecimiento espiritual, su expansión de conciencia, su creatividad y productividad y la adquisición y desenvolvimiento de valores.

«El amor no es, por tanto, desligable de la personalidad, es una función de ésta, y debe ser practicado y acrecentado diariamente y siempre. El amor no es, por ejemplo, como el carisma, o don gratuito que Dios concede a algunas personas en beneficio de la comunidad.

«El amor depende del desarrollo integral de la persona; pero si ésta se ha desarrollado parvamente y con suma deficiencia, entonces su amor será, si acaso, como su imperfectísimo desarrollo.»

«En la mayor parte de las personas, la capacidad de amar es, o una semicapacidad, o una capacidad insignificante, o sea pequeña y despreciable; lo cual no tiene por qué sorprender, ya que la mayoría de la gente se caracteriza por su insignificancia.»

«El indigente, en tal sentido, es el pobre; pero a lo que yo me refiero, cuando digo indigente, es al ser humano carente de contenido, que no tiene intereses, ni inquietudes, ni valores, ni desarrollo; que ignora la expansión mental y desconoce la riqueza espiritual.»

«Ahora bien: que nuestra pareja no pueda colmarnos en todos los sentidos, no es una deficiencia, no es un defecto; es normal. Y los que suponen que es anormal, disparatan, evidentemente.»

«Si una sola persona es incapaz de satisfacernos completamente; y si nosotros, correspondientemente, somos también incapaces de satisfacer completamente a nadie, a pesar de que tengamos buena capacidad de amar, entonces, amando a más de una persona, a dos personas, exactamente, al mismo tiempo, quizá podamos hallar una mayor satisfacción que amando a una sola.»

Sobre el ánimo de no defraudar nunca y la perexigencia de que las cosas se hagan como es debido:

«Persona consciente es la que siente, piensa, quiere y obra con conocimiento de lo que hace.»

Sobre el erotismo y los cuerpos desalmados:

«El hecho de ser hoy la celebración del coito trámite fácil, o poco más o menos, no significa que por fácil salga bien. Saldrá mal, necesariamente, porque la ignorancia y la torpeza no le van a conferir bondad.»

Sobre la capacidad erectiva y filogenia:

«Lo único que previó [...] la Filogenia [...] fue la capacidad erectiva y para las otras dejó la posibilidad de que cada uno las desarrolle, si puede [...].

«Nuestra especie sólo tiene, en materia de sexo, el software de la reproducción. Entonces bastaba con dotar al macho de la especie humana con la sola capacidad erectiva, que le permitía penetrar a la hembra y fecundarla. Como se comprenderá, para ese trámite no era necesario el erotismo.»

«El erotismo es hechura cultural, es producto facticio, vale decir, no-natural; el erotismo es un artefacto, porque se hace con arte, esto es, con disposición, habilidad y conocimiento.»

Sobre proverbios:

«[...] [Se] nos enseña que no debemos relacionarnos con personas psíquicamente carenciales y espiritualmente indigentes; personas sin contenido, sin entidad ni susbtancia. Perderemos lastimosamente el tiempo si nos relacionamos con los que son pobres de solemnidad en materia de espíritu y valores. Evitemos a toda esa gente, que es gente caída, como la flor del proverbio. Tengamos, pues, la diligencia de la abeja, que no se detiene a libar de la flor caída.»

Sobre la cacosmia:

«La basura es adictiva. Y la basura que produce y esparce diariamente la televisión es peligrosísima, ya que origina una violenta y tenaz adicción. Los televidentes se acostumbran a la cochinada químicamente pura y a la vulgaridad más atroz. Embarrarse es para ellos una fiesta y enlodarse una diversión y enmierdarse una vocación y un destino.»

Sobre el empujón pélvico en el coito:

«Sin embargo, la cultura o artificialeza consideró, y con razón, que si la mujer empujara también la pelvis, no sólo facilitaría la penetración, sino que haría más disfrutable la conjunción peneano-vaginal. Pero la pudibundez y la moralina no dejaron que prosperara en el coito los movimientos y meneos femeninos.»

Sobre tres excepciones concernientes a la teoría del goce decreciente:

«Por eso la fantasía sexual no se desgasta ni declina, porque es una construcción muy propia, enteramente nuestra, personalísima, que no conoce de límites y en la que uno es no sólo el Rey de la Creación, sino el mismísimo Dios. A ello se debe el que la Iglesia Católica haya rechazado siempre la masturbación, ya que la persona que se masturba hace con su imaginación y su fantasía lo que quiere, y en ese sentido, sintiéndose capaz de poner por obra cualquier cosa, se iguala al Ser Supremo, por tener lo que éste, omnipotencia, y la omnipotencia es atributo únicamente de Dios.»

Sobre Marcuse y la transformación de la libido:

«[...] El sexo sigue considerándose peligroso, explosivo y anárquico, por más que doremos la íldora y funjamos de liberales. Tiénese a lo sexual por cosa primaria, incontrolable y animalizante; aunque con el Amor —así, con mayúscula inicial—, el salvajismo del sexo se atenúa y por eso, según dicen, es mejor el sexo con amor. Suposición prestigiosa que naturalmente es muy divertida.

«[...] la mayoría de las personas no se percata o no quiere percatarse de que la abismal miseria sexual humana no se debe al sexo, sino a la forma torpe en que lo vivimos y a las pautas y prescripciones estrambóticas con que intentamos gobernarlo.»

«No es que Marcuse se haya equivocado. No. El mundo se ha equivocado y sigue equivocándose, clamorosamente, lo cual es enteramente distinto.»

Sobre el imparpadeo:

«La atención es un estado de conciencia en el que se abren los ojos, se aguzan los oídos y se tienen bien puestos los cinco sentidos. Atentos, podemos fijar la consideración en persona o cosa, pensando, reflexionando y meditando cuidadosamente acerca de ella. Atentos, advertimos, nos percatamos, nos damos cuenta, cobramos o tomamos conciencia, nos concentramos. Nada de esto se puede hacer sin atención.»

Sobre Dios y la estupidez:

«Pues bien: la existencia del mal, en general, y de la estupidez, en particular pone en tela de juicio los principales atributos de Dios.

«Si se dice que Dios no puede acabar con el mal, entonces no es omnipotente.

«Si se dice que no quiere, entonces no es infinitamente bueno.

«Si se dice que Dios permite el mal para probar a los hombres, entonces no es omnisciente, porque necesita de esta prueba para saber quién puede pecar y quién no.

«Dícese también que el mal tiene que existir porque existe el libre albedrío. Si únicamente rigiese lo bueno, entonces el libre albedrío resultaría completamente innecesario [...].»

«He dicho en otras oportunidades que el imperio del tabú, el imperio de esa gran deformación del vivir, lleva consigo, naturalmente, sus propias deformidades; tiene secuela, excrecencias y anexiones parasitarias.»
Sobre el etnocentrismo:

«Dice —el DRAE— que el etnocentrismo es la tendencia emocional que hace de la cultura propia el criterio exclusivo para interpretar los comportamientos de otros grupos, razas o sociedades.

«El etnocentrismo no sólo es tendencia emocional, sino conducta, generalmente conducta criminal, que origina el exterminio de pueblos enteros, verdaderos genocidios.»

Sobre consideraciones religiológicas en torno a la androginia como explicación a la subincisión peneana:

«La concepción de la androginia es muy antigua. En el primer relato bíblico de la creación [...]. Dios, pues, crea al género humano, crea al hombre y a la mujer, y lo hace a imagen suya, lo cual significa, y es clarísimo el sentido del texto, que la imagen de Dios [...] era andrógina.»

Sobre la eyaculación femenina:

«La eyaculación femenina se conoce desde la antigüedad. Aristóteles la menciona y después la mencionó también Galeno, pero el más explícito al respecto ha sido San Agustín [...].»


Todo esto por decir no mucho, porque en verdad el libro está lleno de curiosidades y cultura general y particular, cultura peruana como universal. Más que necesaria su lectura.

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